ENFERMEDADES DEL CABELLO
ALOPECIA
Puede suponer un trauma importantísimo para la persona afectada,
especialmente si es mujer, aunque la edad influye sensiblemente en
cuanto a la valoración que se le pueda dar. No es lo mismo que ocurra a
los 20 años a causa de una enfermedad hereditaria o infecciosa, que a
la llegada de la madurez cuando la mayoría de las personas tienen
asimilado ya su lento pero inexorable declive físico. Además y como
veremos posteriormente en numerosas enfermedades de la piel, la caída
del cabello suele ser objeto de burla y hasta motivo de poco éxito
social con el otro sexo, por lo que las personas afectadas suelen
gastar grandes sumas de dinero en conseguir tener una buena cabellera,
a veces sin ningún éxito.
La caída parcial o total del pelo puede ocurrir como consecuencia
de factores genéticos, por envejecimiento, por enfermedad local,
ingestión de fármacos contra el cáncer, carencia de vitaminas o por
traumatismos, lo que nos lleva a poner siempre un tratamiento
individualizado.
La alopecia masculina es la más frecuente y suele darse por motivos
genéticos. Comienza a formarse en los lados laterales de la frente,
hacia la segunda mitad de la vida, y se detectan grandes cantidades de
hormonas andrógenas en la piel, aunque se desconocen las causas
verdaderas. El pelo suele tener aún vainas unidas a las raíces por lo
que es apto para el crecimiento, pero no es capaz de permanecer anclado
en su sitio.
La alopecia femenina es bastante más frecuente de lo que se cree,
pero el hecho de que las mujeres tengan la cabellera más abundante
suele disimular los casos menores y no se perciben las calvas hasta que
la enfermedad está muy avanzada. La falta de pelo se detecta en las
regiones frontal y parietal.
La alopecia tóxica aparece después de 3 o 4 meses de haber padecido
una enfermedad grave, normalmente de tipo infeccioso (sífilis o
escarlatina), acompañada de fiebre prolongada, aunque también se
declara en el mixedema (enfermedad del tiroides), el hipopituitarismo
(poca función de la glándula pituitaria), así como con la
administración de citotóxicos (medicamentos contra el cáncer), exceso
de vitamina A (50.000 U.I. durante varios meses) o compuestos ricos en
Talio.
La alopecia areata consiste en la pérdida brusca del pelo en una
zona determinada, incluida la barba, y no obedece a una causa conocida,
por lo que el tratamiento es poco eficaz, especialmente si se inicia en
la niñez. En el adulto es posible que se pueda curar al cabo de unos
meses de tratamiento y se piensa que es una enfermedad autoinmune.
La tricotilomanía es un hábito de las personas neuróticas que
consiste en arrancarse el cabello y se da con frecuencia en niños y
mujeres jóvenes. En estos casos el pelo suele volver a crecer si la
raíz no ha quedado afectada.
La alopecia cicatrizal ocurre como consecuencia de heridas,
quemaduras, radioterapia, infecciones bacterianas o por hongos,
sífilis, tiña, tumores o sarcoidosis. Son de muy difícil curación.
No existe un tratamiento plenamente eficaz contra ninguna forma de
alopecia, aunque en las farmacias se encuentra un derivado del
minoxidil (utilizado contra la hipertensión), que aplicado localmente
puede tener algún efecto beneficioso. Como no está exento de efectos
secundarios ya que un 3% del medicamento pasa a sangre, hay que
emplearlo con asesoramiento médico. Si existe una enfermedad causante
de la caída del cabello habrá que tratarla si queremos lograr alguna
mejoría. En los demás casos podemos utilizar la gran cantidad de
lociones y champús que existen en el mercado para este fin ya que
inducen crecimientos modestos si se tiene constancia.
Tratamiento local
Localmente hay una gran variedad de plantas medicinales de muy
reconocida eficacia como son: bardana, abrótano macho, romero (la
esencia en alopecias locales), capuchina, abedul, ortiga verde,
espliego y salvia. Los aceites esenciales de tomillo, limón, enebro y
el extracto de árnica, también son importantes en las alopecias
localizadas o incipientes.
Oligoterapia
Los oligoelementos son otra parte del tratamiento igualmente
importante y el cobre-oro-plata se dará cuando exista una calvicie
total, el zinc-níquel-cobalto en caso de disfunciones glandulares, el
zinc en cualquier circunstancia, y el yodo o el azufre cuando coexistan
problemas de piel.
Nutrientes
Internamente también es recomendable tomar Jalea real, por su
riqueza en ácido pantoténico, así como germen de trigo, levadura de
cerveza y soja germinada. Especialmente eficaces son los comprimidos de
Spirulina, la alfalfa (germinada, verde o en comprimidos) y el mijo.
Entre las vitaminas más necesarias están la A y todo el complejo B, en especial el PABA, pantotenato y biotina.
Homeopatía:
Thallium aceticum CH6, Arsenicum CH4, Lycopodium CH3, Sílice CH4, Acidum phosphoricum CH12.