CASPA
No existe una edad ni condición física y ni siquiera sexo, en la cual
no se declare esta antiestética enfermedad. Las placas blancas son de
tamaño muy diverso, con partículas grasas o sin ellas y se desprenden
con facilidad con el simple roce del viento o el movimiento al andar.
En los casos intensos puede abarcar hasta las cejas y los párpados,
además de declararse picor intenso.
La causa más probable está en el uso de champús muy enérgicos
contra la grasa, lo que provoca una descamación superficial del cuero
cabelludo por resecamiento. Otras causas menos frecuentes se deben a
problemas emocionales crónicos y polución ambiental.
El tratamiento debe incluir forzosamente el abandono de champús
contra la grasa que pueden ser sustituidos provisionalmente por
aquellos que contengan selenio o zinc. También son muy eficaces las
lociones naturales con Tomillo, Bardana, Própolis y Lúpulo, totalmente
inocuas y que, además, favorecen el crecimiento del pelo.
GRASA
El pelo grasiento también es una anomalía muy frecuente y que produce
no pocos rechazos entre quienes lo perciben, ya que, además, suele ir
unido a un cutis igualmente graso. El problema se extiende por detrás
de las orejas, en los conductos auditivos internos, las cejas, los
pliegues de la nariz y el puente nasal, siendo la causa más frecuente
la genética, el abuso de champús y jabones muy enérgicos, y los
problemas de hígado. También se observa en personas tímidas y
rencorosas, así como en quienes consumen mucha charcutería.
En cuanto al pelo y si solamente se observa en esa zona, hay que
pensar siempre en una mala elección del champú. Un cosmético muy
enérgico contra la grasa produce un efecto de rebote de tal intensidad
que en apenas dos días después del lavado el pelo tiene más grasa que
antes. Los continuados esfuerzos por eliminar la grasa, siempre con
nuevos y potentes champús, va generando cada vez más grasa y haciendo
el problema muy difícil de solucionar, hasta el punto que la persona
afectada se tiene que lavar la cabeza incluso mañana y noche, lo que le
agudiza el mal aún más.
La solución es pues muy sencilla: hay que utilizar un champú
normal, espaciar lo más posible los lavados y realizar enjuagues con
zumo de limón.
Productos naturales para el pelo
Acondicionador:
Los mejores son los aceites de romero para pelo graso y los de lavanda
para los secos y normales. Bastan unas gotas después del aclarado y se
distribuye con el cepillo o mediante un ligero masaje.
Suavizantes:
Se mezcla aceite de oliva con esencia de romero o extractos de
salvia y consuelda. Se puede preparar también hirviendo a fuego muy
lento el aceite con hierbas de las plantas recomendadas.
Vitalizantes:
Son enjuagues acuosos que se emplean después de haber aclarado el
pelo de jabón. Se utiliza mucho el vinagre de manzana mezclado con
hierbas como el abrótano macho, el romero, la ortiga verde o el lúpulo.
Hay que dejarlos actuar unos minutos antes de emplear el secador.
Reforzantes del color:
Para el pelo oscuro emplear nogal, clavo, henna y romero.
Para el pelo rubio, manzanilla y caléndula.